ISLA CRISTINA CELEBRA EL DÍA DE LAS BIBLIOTECAS RECONOCIENDO A CLARA GONZÁLEZ FERRERA COMO MEJOR LECTORA INFANTIL

La pequeña, de nueve años, ha leído 200 libros desde que se hizo usuaria de la Biblioteca Municipal en 2025, convirtiéndose en un ejemplo de entusiasmo y pasión por la lectura

El acto, celebrado en la histórica Casa de Román Pérez Romeu, puso también en valor la labor de los profesionales bibliotecarios bajo el lema «Sin profesionales, no hay bibliotecas»

Isla Cristina se sumó ayer a la conmemoración del Día de las Bibliotecas, que se celebra cada 24 de octubre, con un emotivo acto de reconocimiento a los hábitos lectores de los más pequeños y de reivindicación del papel fundamental que desempeñan las bibliotecas públicas como espacios de encuentro, aprendizaje y acceso a la cultura.

La celebración, organizada por el Área de Archivo, Biblioteca y Patrimonio del Ayuntamiento de Isla Cristina, tuvo lugar en la Sala Noble de la Biblioteca Municipal, ubicada en la antigua Casa de Román Pérez Romeu, impulsor de la primera Biblioteca Municipal de la localidad.

 

El acto estuvo presidido por el concejal delegado de Patrimonio, Archivo y Biblioteca, Mateo J. Rodríguez Macías, acompañado por el teniente de alcalde y concejal de Infancia, Gerardo Ramos Tierra, y el concejal de Juventud, Álex Boa, contando también con la participación del equipo de la Biblioteca Municipal, encabezado por su responsable, Lourdes López Bermejo, así como familiares de la homenajeada y usuarios de este espacio cultural.

El momento central de la jornada fue la entrega del Premio a la Mejor Lectora Infantil 2025/2026 a Clara González Ferrera, una niña de nueve años que, desde que se incorporó como usuaria de la Biblioteca Municipal en 2025, ha leído nada menos que 200 libros, una cifra que refleja su extraordinaria afición por la lectura y su constancia.

Durante su intervención, Mateo J. Rodríguez destacó la importancia de fomentar el hábito lector desde edades tempranas, subrayando que «las bibliotecas son mucho más que lugares donde se guardan libros. Son espacios abiertos a todos, donde aprendemos, compartimos experiencias, descubrimos nuevas ideas y dejamos volar nuestra imaginación».

El edil felicitó especialmente a la pequeña por su entusiasmo y dedicación, señalando que «celebrar este día significa también fomentar la lectura, especialmente entre los más pequeños, y reconocer a quienes encuentran en los libros una fuente de aprendizaje, diversión y crecimiento personal».

Dirigiéndose directamente a la homenajeada, Rodríguez expresó su deseo de que «sigas sumando libros, conocimientos y experiencias, y que nunca pierdas la curiosidad ni las ganas de aprender», animándola a continuar visitando la biblioteca y recordando la importancia de la lectura para enriquecer el vocabulario, desarrollar la capacidad de expresión y adquirir nuevos conocimientos.

«LEO TODOS LOS DÍAS, DE LUNES A DOMINGO»

Una de las protagonistas indiscutibles del encuentro fue la propia Clara, quien, con la espontaneidad de sus nueve años, compartió con los asistentes su pasión por los libros.

«Me gustan mucho los cómics, los de acción, los de aventura y todos los cuentos. La verdad es que yo leo de lunes a domingo, todos los días», explicó la pequeña, que también quiso enviar un mensaje a otros niños y niñas de su edad, animándolos a dedicar menos tiempo a los dispositivos electrónicos y más a la lectura.

«Que dejen de utilizar tanto las máquinas, porque hoy en día hay mucho tecleteo en los móviles. Que se pongan a leer para aprender más y para estudiar una carrera, lo que les guste», manifestó la joven lectora.

Por su parte, el teniente de alcalde y concejal de Infancia, Gerardo Ramos Tierra, puso en valor el ejemplo que representa Clara para otros menores y la importancia de adquirir hábitos saludables desde la infancia.

 

«Admiro mucho tus buenos hábitos y el ejemplo que das a otros compañeros. La lectura fomenta la creatividad, desarrolla la imaginación y permite que cada libro se convierta en una experiencia nueva, en una aventura», señaló.

Ramos añadió que este hábito contribuye al desarrollo intelectual y personal de los niños, destacando que Clara «es un ejemplo perfecto para todos los niños de su edad y también para muchos mayores que deberíamos leer un poco más».

UN RECONOCIMIENTO A LOS PROFESIONALES Y A LAS FAMILIAS

La celebración sirvió igualmente para reivindicar el trabajo de los profesionales bibliotecarios, en consonancia con el lema elegido este año por el Ministerio de Cultura: «Sin profesionales, no hay bibliotecas».

La responsable de la Biblioteca Municipal, Lourdes López Bermejo, recordó que detrás de cada préstamo, consulta, actividad o recomendación existe una labor profesional imprescindible para garantizar el acceso a la cultura.

«Reconocer a los bibliotecarios es reconocer a las propias bibliotecas y el valor que tienen para nuestra sociedad», manifestó, insistiendo en que estos espacios deben permanecer abiertos, vivos, inclusivos y accesibles para toda la ciudadanía.

López Bermejo tuvo también palabras especialmente cariñosas para Clara, a quien pidió que continuara acudiendo a la biblioteca después de recibir su premio.

«Te voy a pedir un favor: que sigas viniendo, que no dejes de venir, porque nos gusta mucho tenerte aquí y te queremos mucho», expresó la bibliotecaria.

Asimismo, quiso destacar el papel fundamental de las familias en la adquisición y consolidación de los hábitos lectores, poniendo como ejemplo la implicación de los padres de Clara y, especialmente, de su madre, que la acompaña habitualmente a la biblioteca para renovar sus lecturas.

«Se nota muchísimo cuando la familia ayuda a fomentar la lectura. En este caso es especial porque su madre hace el esfuerzo de traerla, incluso los viernes cuando sale de trabajar, para que pueda venir a por sus libros», explicó, dedicando también un aplauso a sus progenitores.

UNA BIBLIOTECA LLENA DE VIDA

La jornada conmemorativa contó además con actividades de animación a la lectura dirigidas al público infantil, entre ellas un cuentacuentos y un taller, que contribuyeron a llenar de actividad las instalaciones municipales.

En este sentido, Lourdes López Bermejo incidió en la importancia de que «las bibliotecas estén llenas de vida», convirtiéndose en lugares donde los más pequeños puedan descubrir el placer de leer, compartir experiencias y desarrollar su imaginación.

El Día de las Bibliotecas, que se conmemora cada 24 de octubre, recuerda la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, incendiada en 1992 durante la guerra de los Balcanes. Desde 2019, esta celebración incorpora el lema permanente «Aptas para todos los públicos» y un hilo conductor temático diferente cada año.

En esta edición, el protagonismo ha recaído en los profesionales que hacen posible el funcionamiento diario de estos servicios públicos, desde la conservación del patrimonio bibliográfico hasta el fomento de la lectura y la organización de actividades culturales.

El encuentro concluyó con la entrega de los premios a Clara González Ferrera, consistentes en libros, y una felicitación conjunta a la pequeña y a su familia por su compromiso con la lectura.

Desde el Ayuntamiento de Isla Cristina se reiteró la invitación a toda la ciudadanía a seguir descubriendo y disfrutando de su Biblioteca Municipal, un espacio de conocimiento, convivencia, imaginación y libertad que continúa desempeñando un papel esencial en la vida cultural del municipio.

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